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Como vives respiras y como respiras vives

Como vives respiras y como respiras vives

Hay algo que está influyendo en tus hormonas, en tu memoria, en tu descanso y en tu sistema nervioso… cada minuto del día. Y no es un suplemento. No es una dieta.

Es tu respiración. Pero no solo si respiras. Sino cómo respiras.

En mujeres en perimenopausia y menopausia, el sistema nervioso se vuelve especialmente sensible. Los estrógenos no solo influyen en el ciclo menstrual: influyen en la regulación del cortisol, en la temperatura corporal, en la calidad del sueño y en la forma en que el cerebro gestiona el estrés.

Por eso muchas mujeres dicen: “Duermo, pero no descanso.” “Estoy más irritable.”
“Me despierto a las 3 de la mañana.” “Se me olvidan cosas.”

Y antes de mirar cualquier otra cosa, hay una pregunta que casi nunca hacemos: Estoy respirando por la nariz o por la boca?

Respirar por la nariz no es un detalle. Es biología.

La respiración nasal:

  • Filtra y humidifica el aire.

  • Activa la producción de óxido nítrico, clave para la oxigenación.

  • Mejora la circulación cerebral.

  • Estimula el nervio vago.

  • Favorece el sistema nervioso parasimpático.

  • .. y muchas más cosas ...

En otras palabras: le dice al cerebro que todo está bajo control.

La respiración bucal, en cambio, se asocia con mayor activación simpática.

Es más fácil que el cuerpo entre en un patrón de alerta. Esto puede traducirse en microdespertares nocturnos, tensión mandibular, ronquidos, sequedad, peor recuperación y mayor sensación de cansancio al día siguiente.

Y en etapa de transición hormonal, esto se amplifica.

Haz esta prueba ahora si te apetece. Mientras lees esto, párate un momento.

Cierra la boca.
Siente el aire entrando por la nariz.
Exhala lento.

Tu respiración es silenciosa o ruidosa?
Es profunda o superficial?
Se mueve tu abdomen o solo el pecho?

La mayoría de las personas respiran demasiado rápido y demasiado alto.

Y eso, sostenido durante años, reconfigura el sistema nervioso.

Algunas pautas prácticas para empezar

  1. - Observación consciente varias veces al día. No para forzar. Solo para darte cuenta.

  2. - Exhalaciones más largas que las inhalaciones. Por ejemplo: inhalas en 4, exhalas en 6.

  3. - Respiración nasal durante caminatas suaves. Si no puedes mantener respiración nasal

  4. caminando despacio, tu sistema está más reactivo de lo que crees.

  5. - Observa la noche. ¿Te despiertas con la boca seca? ¿Te oyes roncar? Eso es información.

  6. Yo uso un pequeño esparadrapo de papel para favorecer el cierre suave de la boca al dormir, siempre que no haya obstrucción nasal real. Los primeros días puede resultar extraño, pero el cuerpo suele adaptarse.

  7. Las bandas nasales externas pueden ayudar si el ambiente es seco o si notas ligera dificultad respiratoria. (yo a veces en sitios secos, me pongo)

Y ahora quiero decirte algo importante. No es fácil.

Llevo más años practicando respiración consciente y todavía hay momentos en los que me descubro respirando por la boca sin darme cuenta.

Así que si no sucede el primer mes… no te enfades contigo.
Si el segundo mes todavía te pillas respirando mal… no te castigues.
Si una noche vuelves al patrón antiguo… no pasa nada.

Esto no va de perfección. Va de repetición.

El sistema nervioso aprende por hábito, no por exigencia.

La paciencia también es regulación.

Y en mujeres a partir de los 40, el cuerpo no necesita más presión.
Necesita coherencia, suavidad y constancia.

Respirar por la nariz es volver a casa.


Pero volver a casa lleva práctica.

Y tú estás aprendiendo

Un abrazo Mariló


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Mariló Sánchez | Metagenética Femenina
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